Una Mujer con deseos ocultos

Una Mujer con deseos ocultos

Se habría pasando los días intentando conocer sus deseos oculto.

Realmente no quería acabar  con la intriga o la agradable necesidad de no sentirse única.

No sabia que buscaba, pero si que lo necesitaba.

No lo había notado pero su cuerpo se estaba secando, no era que se estaba volviendo vieja, pero al mirarse al espejo notaba  que a sus pechos le faltaban un par de besos,

que sus piernas habían olvidado erizarse, que a su espalda le faltaba un par de caricias y a su oído muchos susurros y jadeos.

No sabe cómo llegó acá, no sabe si fue su culpa o las malas  decisiones;

ella no era prejuiciosa, pero aceptó de forma amena lo que la sociedad le impuso;

sabía que no estaba bien, que lo que tenía entre sus piernas se había negado aceptar ese seco
destino.

Tenía entre su pecho una duda, una duda que no podía hundir en un par de noches con falsos jadeos y cuerpos fríos, ella sentía que había algo que fácilmente no se iba a llenar.

La inseguridad de falsos amores le rodeo la cabeza y le rebotó en las entrañas porque muy en el fondo entendía que sus deseos no necesitaban en ellos;

realmente los conocía sabía que era sentir amor pero eso no la hacia única. Esos no la llenaría de vida.

Necesitaba besos, besos tan profundos que borrar las marcas que habían dejado la soledad,

necesitaba desprender el vestido que no la dejaba sentir.

Estaba cansada de ser:

Una Mujer con deseos ocultos

Esta pagina tiene coockies. ¿Las aceptas? Más información.

error: Content is protected !!